Ntro. Padre Jesús en su Prendimiento

cristo_cristoLa iconografía de nuestro titular cristífero queda representada por un Cristo maniatado, de los denominados “cautivos”, destinado a la escenificación del Prendimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el huerto de Getsemaní. Desde la fundación hasta la Guerra Civil su advocación conocida fue la de “Jesús de la Sentencia”.
No existe documento o prueba alguna conocida en la hermandad que esclarezca el nombre de su autor y el año de su ejecución, aunque se baraja la hipótesis de haber sido realizado en los años fundacionales, ya que si existe en los archivos de la hermandad que la imagen fue cosetada por D. Alfonso López y Sánchez. Será el giennense Miguel Jiménez Martos (1890-1951), quien basándose en los bustos titulares (que sorprendentemente lograron salvarse de inquina de la Guerra Civil), reconstruya las imágenes entre el año 1944-45.
En 1967 la imagen es restaurada junto a la Virgen por el ubetense Marcelo Góngora Ramos (discípulo de Palma Burgos) en la ciudad de Úbeda, en una intervención desafortunada por la que cobró la cantidad total de 6.000 ptas.
Nuevamente, en 1986, la imagen de Nuestro Señor fue intervenida en profundidad por el sevillano Antonio Garduño Navas (1927-2004), elevando la calidad artística y devocional a mayores cotas, y cuya actuación supuso la realización de un nuevo cuerpo, cabellera tallada, y la actual policromía, respetando la mascarilla original.

Paso de Misterio

Las actuales andas siguen los cánones de paso neobarroco sevillano, siguiendo los patrones del original paso del siglo XVII de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder de Sevilla, consistentes genéricamente en una mesa o parihuela sobre la que descansa el canasto, con la inclusión de respiraderos y candelabros tallados en madera y estando todo sobredorado en pan de oro. Nuestro paso es de los denominados genéricamente de “misterio”, los cuales destacan por ser de mayores dimensiones contando nuestro paso con unas medidas de 2,35 x 5,50m.

Sería el primer trabajo para la provincia de Jaén del eterno maestro de la talla, el trianero Manuel Guzmán Bejarano (1921-2002) gracias una vez más al asesoramiento de su gran amigo Antonio Garduño. Su taller sería el encargado de realizar la primera parihuela, los trabajos de ebanistería y de talla en madera de cedro entre ¿1986-1989?, siguiendo la línea de uno de sus tantos trabajos archiconocidos como es el paso de Stmo. Cristo de las Tres Caídas de Triana (1970). Consta de canasto, respiradero, moldurón, maniguetas y crestería en madera tallada con relieves de ángeles y querubines, motivos vegetales y frutales, así como variadas cartelas. Se complementa con un juego de candelabros en madera, diez en total, con sesenta y dos puntos de luz. Dorado con pan de oro de 23 ¾ quilates en el taller de Cecilio Reyes y Dª. Encarnación Rodríguez de Granada entre 2004-2008 estando las maniguetas terminadas en color caoba.
paso_cristoCARTELAS: El conjunto se completa con la iconografía plasmada en las diferentes cartelas y capillas donde figuran cuatro miniaturas escénicas talladas en madera de pino y estofadas por Miguel Ángel Domínguez Velázquez entre 2005-2007, donde quedan representados los cinco Misterios Dolorosos del Rosario: Flagelación del Señor, Coronación de Espinas, Jesús carga con la Cruz y Jesús muere en la Cruz. La correspondiente a la Oración en el Huerto queda representa por el misterio del Prendimiento. El dorado corresponde al taller de Cecilio Reyes y Dª. Encarnación Rodríguez de Granada.
EVANGELISTAS: Culminaría la portentosa obra el imaginero de La Algaba (Sevilla) Miguel Ángel Domínguez Velázquez con las imágenes de los cuatro evangelistas del Tetramorfos: San Juan, San Marcos, San Lucas y San Mateo tallados en madera de pino, estofados y policromados entre 2009-2010 que se encuentran dispuestos en sendos ahuecamientos en ambos costeros del canasto, dos en cada uno. El dorado corresponde al taller de Cecilio Reyes y Dª. Encarnación Rodríguez de Granada. Los nimbos de los evangelistas son del taller Hermanos Fernández de Sevilla.
LLAMADOR: El llamador seria realizado en los talleres de Orfebrería Andaluza de Sevilla bajo diseño de Francisco López Sanz, supervisado por Antonio Garduño y boceto de Miguel Ángel Domínguez Velázquez. En el mismo queda representado el jinete a caballo recreando la leyenda de la Fuente del Pisar. Se estrenó en 2005.
FALDONES: Ejecutados por el taller de costura de la hermandad en terciopelo Burdeos, los cuales ocultan a los 48 costaleros que calza el paso distribuidos en ocho trabajaderas. En el delantero luce bordado un antiguo escudo real de autoría anónima donado por D. Juan Pérez Cano.
PARIHUELA: La actual parihuela está realizada en metal ligero por el trianero Roberto Jiménez Mariano.

Imagenes Secundarias
Centuriones Romanos.
Tras la Guerra Civil y la reorganización de la hermandad se decidió dar un vuelco a la primitiva advocación de Nuestro Señor así como la reconfiguración de un nuevo pasaje evangélico. Quizás motiapostolesvados por las precarias situaciones sociales y económicas como para tener que acometer la recomposición de las cinco imágenes que conformaban el misterio de la Sentencia, se decidió representar y rendir culto público a Jesús en su Prendimiento.
El 18 de julio de 1944 el alférez D. Diego Caro Bravo encargó además de la reconstrucción del titular cristífero y la dolorosa, la ejecución de una pareja de centuriones romanos al escultor jiennense Miguel Jiménez Martos que se estrenarían en 1945, cobrando por todos los trabajos la cantidad total de 15.000 ptas., estipulándose los siguientes plazos: 3.000 ptas. a la entrega del Cristo y la Virgen, 5.000 ptas. a la entrega de los romanos y 7.000 ptas. a los diez meses de estas entregas. Son de talla completa aunque procesionan revestidos con vestimentas textiles y el aditamento de sendos penachos de plumas de avestruz en los cascos.
En 1974 por un valor de 20.000 ptas. son restauradas las dos imágenes en Úbeda a cargo de Marcelo Góngora Ramos, tendiendo que intervenirlas nuevamente al año siguiente ante el desfavorable resultado. Como curiosidad en reminiscencia de nuestros orígenes, aunque iconográficamente e históricamente no concuerde en la representación escenificada, uno de ellos procesiona portando en su mano la Sentencia al Hijo de Dios.
Nuevo Misterio.
llamador_indexCon la renovación estética emprendida en los años ochenta del pasado siglo, uno de los proyectos acometidos fue la realización de un paso de mayores proporciones, de filigrana barroca Sevillana que acogiera en su seno una mayor escenificación del pasaje evangélico que da nombre a toda nuestra hermandad: el Prendimiento. En las andas comenzaría a aparecer cada año la figura del ancestral olivo de Getsemaní y la incorporación de más imágenes secundarias que viniesen a enriquecer el pasaje bíblico a representar.
Así se le encomendaría el proyecto al imaginero sevillano Francisco Berlanga Ávila (discípulo de Francisco Buiza) que diseñó un conjunto escultórico compuesto por seis figuras secundarias, dos soldados romanos, los sumos sacerdotes Caifás y Anás, un judío y el discípulo amado San Juan Evangelista. Esta sería la primera y única imagen que realizaría de aquel proyecto que procesionó el Jueves Santo de 1994 junto el señor del Prendimiento y los antiguos romanos.
Sayón: Como el proyecto de Berlanga no cubrió del todo las expectativas, unido al elevado peso de la imagen se emprendió un nuevo proyecto de imágenes secundarias al entonces novel imaginero trianero José Antonio Navarro Arteaga. Artista igualmente recomendado por Antonio Garduño que proyectó un boceto en el que se componía de siete imágenes, dos centuriones romanos, los apóstoles: San Juan, San Pedro y el traidor Judas Iscariote más las efigies de dos sayones, uno portando una antorcha y otro tirando del Señor Prendido. Esta última sería la primera que realizaría el imaginero sevillano en 1995. Imagen de talla completa la cual luce el torso semidesnudo en una clara actitud de guardia, encargado de la conducción y vigilancia del reo.
Judas Iscariote: En 1996 se estrenaría la quizás imagen secundaria de mayor mérito artístico del actual conjunto escultórico, la imagen del traidor Judas Iscariote salida igualmente de las manos de José Antonio Navarro Arteaga, destacando en ella la dureza expresiva y los conseguidos rasgos judíos. Un imagen que cerraría la escena en la parte trasera del paso, en una clara acción de iniciar su marcha de la cruda escena de Getsemaní portando en su mano el símbolo por el que comúnmente lo han representado los artistas, por el que sería identificado y recordado para la posteridad: la bolsa con las treinta monedas de plata. Esta sería la última imagen incorporada al proyecto del misterio, estando en la actualidad paralizado.